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Según Pérez,
Fernández Reyna se encuentra en la fase de la improvisación,
debido a los compromisos contraídos mediante las alianzas
políticas de diversos partidos, viéndose en la obligación de
dar posiciones en el tren gubernamental a personas de todo
calibre, pero no adecuadas para ocupar las posiciones en que
han sido designadas, dada la muy limitada capacidad de
trabajo y el grado educacional que posen muchos de ellos.
Los compromisos
del actual gobernante con sus aliados electorales son
pruebas que Dios le ha puesto al presidente de la República
para tantear y medir hasta dónde llega el grado de
inteligencia de Leonel frente a los problemas que afectan a
la nación; es de ahí que no podemos sorprendernos si nos
encontramos con un campesino-agricultor ocupando la posición
de secretario de Estado o embajador aunque sea con asiento
en el Palacio Nacional, sólo con la finalidad de justificar
los altos salarios que le asigna a sus aliados, compañeros
de partido, amigos o relacionados.
Pero no hay
cargos para tanta gente, es de ahí que el presidente
Fernández ha tenido que improvisar creando una inmensa
cantidad de puestos nunca antes existentes, con la finalidad
de recompensar a sus compañeritos y aún así todo esto no
será suficiente, pues la lista de cazadores de puestos es
larga y el barco ya está lleno, pero hay que satisfacer a
quienes sacrificaron sus nombres y partidos para darle el
triunfo y así montarse en el tren gubernamental.
Ha de entenderse
que el presidente de la República está haciendo todo lo
posible para complacer a sus aliados políticos, pero maldita
sea la hora en que un mandatario no puede hacer frente a los
problemas que afectan a su país, la corrupción se
profundiza aún más y muchos de los que están para proteger
al pueblo se han dedicado al narcotráfico, malaya sea.
Un caso patético
lo ha sido el querer complacer a todo aquel que de una forma
u otra apoyó al PLD para que llegara al poder, ya que Leones
también han sacado de instituciones educativas a personal
docente para mandarlos a ocupar cargos diplomáticos fuera
del país.
Como se puede
ver un gran número de profesores de la Universidad Autónoma
de Santo Domingo UASD se encuentra fuera del recinto
universitario con disfrute de sueldos y al mismo tiempo
reciben salarios diplomáticos fuera del país.
Si Leonel tiene
tantos compromisos políticos, ¿porqué no llama a sus
antiguos homólogos de la UASD, para que esta gente retornen
a ocupar sus funciones en el centro educativo y en vez de
improvisar con esas creaciones de puestos envía a sus nuevos
funcionarios a ocupar estas posiciones, con las que el país
se ahorraría millones de las nóminas del Estado y al mismo
tiempo haría que sus aliados profesores sirvieran al país
en los puestos que verdaderamente se necesitan.
Cada día los
compromisos políticos del presidente Fernández aumentan,
debido al arraigo de numerosos “dirigentes” de otras
organizaciones, con las cuales se comprometió hasta los
tuétanos con la única finalidad de debilitar a los
principales partidos de la oposición, especialmente al
Partido Revolucionario Dominicano (PRD), que era el único
que podía desplazarlo del poder con su candidato, ingeniero
Miguel Vargas Maldonado.
Y tenía razón el
primer mandatario, porque para poder retener el poder tuvo
que valerse de cuantas artimañas aprendió del Dr. Joaquín
Balaguer; no obstante utilizó los recursos del Erario
Público y de sus tantos financiadores de campaña (muy
poderosos por cierto) dado que en ese proceso no fueron tres
cheles los que se gastó para atraer a débiles opositores que
tenian la esperanza de conseguir un puesto o simplemente
aparecer en cualquiera de las nóminas del Estado.
Y qué decir del
Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), al cual,
utilizando la táctica del SALAMI, lo fue cortando a
pedacitos, primero se llevó a Pedro Morales Troncoso,
Diandino Peña y al fogoso dirigente Arístides Fernández
Zucco, luego a Ángel Lockward, Héctor Rodríguez Pimentel
entre otros de no menos categorías, con lo que logró
desmembrar en gran parte a la que fuera en el pasado una
organización de amplia membresía y militancia.
Entonces, pueblo
dominicano, nosotros tenemos que pagar las avaricias de
Leonel Fernández, cargándonos de impuestos y recibiendo cada
día menos servicios públicos porque con el dinero existente
se tienen que pagar las abultadas nóminas y la conciencia de
sus aliados.
Ahora sólo falta
que el presidente Fernández nombre a cualquiera de sus
aliados, militante del PLD, amigo o relacionado embajador en
el Mar Atlántico con asiento en el Palacio Nacional. El
barco está lleno y por más que Leonel invente no habrá
cargos para tanta gente. |